Implantes


IMPLANTES

ImplantesLos implantes dentales son raíces artificiales de titanio que se insertan en la mandíbula o en el maxilar. Su objetivo principal es sustituir a las raíces de nuestros dientes naturales ausentes. Una vez integrados en el hueso alveolar (proceso biológico conocido como Osteointegración, mediante el cual el organismo establece una conexión directa entre el hueso y la superficie del implante), se puede colocar sobre ellos las prótesis fijas o removibles (los dientes artificiales).

El aspecto, sensación y comportamiento del nuevo diente es muy similar al de los dientes naturales. Por lo tanto, permite al paciente recuperar la función masticatoria además de la estética.

Están fabricados con titanio quirúrgico, material que ha demostrado ser biocompatible (el organismo no lo reconoce como extraño), bioinerte y estable, con capacidad de integrarse con el hueso (osteointegración) y muy buena tolerancia por parte de los tejidos blandos.

Partes del implante dental

El implante dental está formado por 3 partes:

– Implante dental (porción que queda bajo la encía)
– Pilar transepitelial (porción de la fijación que emerge en la boca)
– Corona o prótesis (que recubre al pilar y es apreciable en boca) cementada o atornillada.

Objetivo del implante dental

Optamos por la colocación de implantes dentales cuando se pretende:

  • Reponer dientes ausentes evitando utilizar o tallar dientes adyacentes sanos.
  • Rehabilitar la boca funcional y estéticamente con calidad y precisión.
  • Obtener un anclaje para las prótesis dentales móviles, como si fueran fijas, haciéndolas más confortables.
  • Evitar la pérdida de hueso. Además, evitar el deterioro de los tejidos y el aspecto de cara envejecida por formación de pliegues y arrugas.
  • Obtener un anclaje para la realización de otros tratamientos como los ortodónticos u ortopédicos.
  • Cuando se han perdido varios dientes, ya sean anteriores o posteriores se pueden colocar varios implantes en el tramo sin dientes. Sobre ellos se puede apoyar un puente sobre implantes.
  • En los casos en los que se han perdido todos los dientes puede colocarse un número variable de implantes dentales, que dependerá de cada caso en particular, para adaptar una prótesis estable, evitando así las “dentaduras completas” que con el paso del tiempo pueden presentar una serie de inconvenientes como:

– Reabsorción del hueso alveolar de los maxilares. Esta reabsorción da lugar a una pérdida de estabilidad, ajuste y retención que ocasiona movilidad y dificulta la masticación.
– Roces que provocan pequeñas llagas y heridas.
– Alteraciones en el gusto y sabor de los alimentos.
– En algunas personas producen náuseas lo que dificulta su uso.

Hoy por hoy, en general, los implantes constituyen la opción más aconsejable.

Procedimiento y fases del implante

El procedimiento a seguir aunque debe ser personalizado, de forma general incluye cuatro fases:

– Inicial de estudio y planificación.
– Quirúrgica.
– Restauradora.
– De mantenimiento.

Primera fase (Fase inicial):

Se trata de valorar de forma individualizada el caso del paciente y el tipo de prótesis indicada en su caso.

Hay ocasiones en las que los implantes dentales pueden colocarse en el momento en el que se quitan los dientes, siempre y cuando no haya infección, el lecho óseo esté sano y haya una calidad y cantidad de hueso adecuado.

En los casos en los que sea necesario quitar los dientes y esperar a la completa normalización del lecho óseo donde se pondrán los implantes, se puede confeccionar una prótesis provisional, fija o removible ya sea por razones estéticas o funcionales para llevar durante el tiempo de espera. La duración del período de espera hasta que se puedan poner los implantes dependerá de cada paciente.

Segunda fase (Fase quirúrgica):

Consiste en la colocación de los implantes.

En los casos en los que haya una alteración en la calidad o cantidad del hueso o de la encía, será necesario realizar procedimientos como injertos óseos o elevaciones de seno para hacer posible la colocación de implantes.

El implante dental se coloca mediante una intervención quirúrgica simple e indolora bajo anestesia local.

En el postoperatorio puede presentarse una ligera molestia cuando se pasa el efecto de la anestesia. Ocasionalmente, puede ser más intensa y presentarse inflamación de la zona operada y hematoma. Para ello se mandan unas pautas de medicación y cuidados.

El día de la intervención y los días posteriores, se puede realizar vida normal evitando fatigarse en exceso.

Tercera fase (Fase restauradora o de realización de la prótesis):

Se trata de la colocación de las coronas o prótesis sobre los implantes.

Esta fase requiere un número variable de citas, según cada caso.

Cuarta fase (Fase de mantenimiento):

Una vez colocados los implantes, son necesarias revisiones de mantenimiento, ya que los implantes colocados en la boca están sometidos a los mismos riesgos de infección que los dientes naturales.

La complicación más frecuente es la periimplantitis. Esta es una infección alrededor de un implante dental, que comprometerá la supervivencia del mismo, ocasionando su pérdida si no es tratado correctamente y a tiempo.

Mantener una buena higiene bucal aumentará las posibilidades de que el implante dure mucho tiempo.

Aunque la osteointegración de los implantes dentales tiene una tasa de éxito del 98%, durante los meses siguientes a su colocación los implantes pueden sufrir complicaciones. Estas complicaciones pueden derivar en la falta de osteointegración y, por tanto, deban ser retirados. Las posibilidades de fracaso del tratamiento dependen fundamentalmente de los condicionantes individuales de cada paciente y de los hábitos de salud e higiene que el paciente mantenga, más que del propio implante.

Factores que perjudican la osteointegración

Algunos de los factores que pueden perjudicar la osteointegración son los siguientes:

– Las infecciones: Los pacientes con mala higiene bucal y sobre todo aquellos que sufren enfermedades periodontales no controladas (piorrea), tienen mayor riesgo de poder sufrir contaminaciones bacterianas de los implantes.

– Las cargas sobre los implantes: Cargas excesivas en pacientes portadores de prótesis provisionales apoyadas sobre los propios implantes o sobre la encía que recubre los implantes.

– El hábito de fumar: Produce una disminución del aporte sanguíneo al hueso, a la encía y a la mucosa que lo rodea; altera los tejidos blandos de la boca; retarda la cicatrización, facilitando las infecciones de las zonas operadas y disminuye la capacidad de reparación. La mayoría de las complicaciones de los tratamientos realizados con implantes dentales se dan en pacientes fumadores.

Aunque es poco frecuente la pérdida de un implante, cuando se produce, generalmente se vuelve a colocar uno nuevo. En ocasiones los implantes remanentes son suficientes para asegurar la estabilidad de la prótesis. Si esto ocurre, no será necesario reponer el implante perdido.

Consideraciones a tener en cuenta:

En pacientes diabéticos controlados se obtienen buenos resultados y sin complicaciones. En pacientes con la enfermedad no controlada no es aconsejable colocar implantes ya que tienen alterada la capacidad de respuesta frente a las infecciones.

Pacientes con tratamiento anticoagulante (Sintrom): antes de la cirugía es necesario que su médico normalice los niveles de coagulación o agregación plaquetaria. Una vez colocados los implantes, el paciente puede volver a la situación previa a la cirugía.

Pacientes con osteoporosis: La osteoporosis es una enfermedad que afecta a la calidad de los huesos,  y aunque en principio no constituye una contraindicación absoluta, ya que con modificaciones en el protocolo terapéutico se alcanzan resultados similares a personas sin osteoporosis, es aconsejable en estos casos hacer una valoración específica del caso junto con su especialista.

La edad mínima para la colocación de implantes dentales está en función de la finalización del crecimiento. No existe una edad máxima para la colocación de implantes dentales siempre que el paciente goce de un buen estado de salud.

El tratamiento mediante implantes supone un coste superior frente a las alternativas convencionales de prótesis que además dependerá de la extensión y complejidad de la rehabilitación necesaria. Pero cuando la valoración del tratamiento se hace en función de los beneficios obtenidos, la relación coste-beneficio es normalmente más favorable que cualquier otra alternativa.

Si tienes alguna pregunta, ¡ven a consultarnos!

Disponemos de financiación a medida para tus tratamientos de implantes.

Dra. Davinia Gabán